Espiritualidad oriental como nueva fe

agosto 2, 2012 en Bienestar, Psicología, Sociedad, Teoría de la Religión

Un equipo del departamento de Antropología de la Universidad Rovira i Virgil ha culminado una investigación sobre el auge que están teniendo, en recientes años, las prácticas importadas de oriente, como meditación o yoga; las terapias naturales, desde la acupuntura hasta las flores de Bach, y los saberes esotéricos, sea mediante la lectura del tarot o una sesión de neochamanismo. Tres grandes pilares con ejes en común, surgidos en un nuevo contexto social, el de los nuevos "imaginarios culturales". El trabajo concluye que estos sustitutivos de la religión, la fe y la medicina convencional han llegado a ocupar parte de un vacío dejado en multitud de personas, incapaces de encontrar respuestas a sus inquietudes.

El estudio destaca la emergencia de lo que denomina como "el mercado de la insatisfacción", con la búsqueda creciente de alternativas ante la pérdida de los referentes clásicos, "como la religión cristiana y las prácticas médicas hegemónicas, que convierten al paciente en un sujeto pasivo que únicamente se deja tratar y medicar, pero nada aporta". Los investigadores hablan de la "tercera vía", donde la razón y la fe pierden su papel hegemónico para dar protagonismo a la intuición, imaginación, emoción, o expansión de la consciencia. "Muchos de quienes buscan en la espiritualidad oriental pasaron antes por el ámbito católico y lo dejaron por insatisfacción", explica el antropólogo José Reche.

Los investigadores analizan qué es lo que hace que alguien se apunte a un curso de meditación, yoga, temascal, chamanismo, etc. El nivel de satisfacción de quienes redescubren estas nuevas formas de creer, curarse o sentirse mejor es muy elevado, según concluye el estudio. "La gente encuentra respuestas y satisfacción porque hay también un componente corporal, una via experimental. Frente al dogma, el camino marcado y lo establecido, aquí la personas tiene sensación de libertad", expone Joan Prat. 

El cuerpo, de ser un elemento pecaminosos, pasa a ser protagonista. "En Oriente el cuerpo tiene una importancia fundamental, es un trampolín para llegar a Dios. Y el concepto de culpa no existe, el pecado sería la ignorancia", destaca Reche. La actitud de quien practica, mucho más activa, es una de las claves del elevado nivel de satisfacción, concluye el estudio. "El sujeto es arte y parte, no una cosa sobre la que se interviene. Pedes hacer cosas para tu bienestar y el de las personas de tu entorno, no se trabaja sobre enfermedades sino sobre quienes las padecen", subraya Inés Tomás. "Soy yo quien puede hacer algo para mi bienestar, no soy un sujeto pasivo en manos de la medicina o la religión", añade Felip Caudet.  

La investigación destaca entre sus conclusiones que vivimos un momento de efervescencia de las nuevas espiritualidades porque cada vez más la sociedad busca pero no encuentra respuestas no logra satisfacer sus necesidades vitales. La crisis económica es uno de los factores que explican este auge, pero no el único. La necesidad de entender el propio cuerpo y aprender a disfrutarlo es otro de los puntales para entender por qué cada vez más personas encuentran en el yoga o la meditación lo que antes no hallaron en la religión judeocristiana, doctrinas que relegaron la cuestión física a un plano secundario.  Lee el resto de esta entrada →