Las monedas sociales rumbo a una nueva economía
octubre 3, 2012 en Economía, Sociedad
Erik Brenes ha ayudado a poner en marcha decenas de proyectos de monedas sociales en América Latina. Licenciado en Finanzas en su país, Costa Rica, y doctorando en economía social en una universidad italiana, defiende el uso de estas monedas alternativas como forma de crear una economía más sostenible y solidaria. "No se puede dar a un botón y que inmediatamente surja otra economía, pero se puede apoyar los proyectos de base que existan para que la economía convencional vaya perdiendo sentido", dice. Algunas estimaciones hablan de que ya existen 5.000 monedas sociales en todo el mundo.
¿Qué son las monedas sociales? ¿Para qué sirven?
El filósofo Karl Polanyi decía que el sistema capitalista nos obliga a hacer relaciones económicas de una única forma, a través de la moneda, y ha eliminado otras formas de relaciones comerciales, como son la solidaridad y la reciprocidad. Una moneda social que esté bien diseñada debería de estimular procesos sociales y solidarios. Nosotros en América Latina tratamos también de estimular procesos ambientales.
Funcionan exactamente igual que el euro o el dólar con la diferencia de que la riqueza que generan se queda en el ámbito social. Algunos académicos las llaman monedas locales porque normalmente se adscriben a un área geográfica muy limitada, y también se les dice monedas complementarias porque la idea es que complementen a la economía hegemónica, pero no que la desplacen.
¿En ningún caso se pretende entonces sustituir a las monedas convencionales?
No, sustituirlas es muy difícil, prácticamente imposible. En los proyectos que tenemos creamos redes de colaboración solidaria en la zona geográfica de acción de la moneda a través, por ejemplo, de muchos locales comerciales que deciden aceptar la moneda para estimular su circulación. Una de las redes más grandes que tenemos es en El Salvador: allí hay 85 locales involucrados; cuando uno llega a pagar en dólares americanos, te los aceptan, si pagas con udis (unidad de intercambio solidario), que es la moneda local, cada negocio sabe qué porcentaje de la venta puede aceptar con moneda local.
Por ejemplo, si vas a un restaurante y pides un pescado y una coca cola, es probable que el pescado venga de algún pescador local y se pueda pagar con moneda local, pero la coca cola jamás podrás pagarla en esa moneda social porque su fabricante no lo va a aceptar.
Pero el objetivo sí es, al final, cambiar la economía.
La idea es ir creando otra economía. Casi todos los proyectos que conozco empezaron porque detrás hay una idea de producción diferente, más solidaria, para no depender de una sola forma de relación económica. El Foro Social Mundial lleva quince años hablando de que otra economía es posible, yo digo que ya es hora de dejar de hablar y de empezar a construirla. ¿Cuántas veces vamos a solucionar las crisis del sistema capital, doscientos años más?, ¿cómo somos tan tontos como sociedad? Lee el resto de esta entrada →



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