Inteligencia Emocional

marzo 27, 2012 en Psicología

En la vida cotidiana nos podemos dar cuenta que las personas más exitosas no suelen ser las más inteligentes, y que aquellos que poseen grandes capacidades para resolver problemas prácticos no suelen desenvolverse con igual soltura cuando estos problemas con emocionales. Esto se debe a que hay dos tipos de inteligencia una la que conocemos habitualmente y otra la emocional, que es la que nos permite vivir de manera adecuada en sociedad. Ambas inteligencias no suelen estar desarrolladas a la par en los seres humanos, por ello es importante estar consciente de la existencia de ambas y trabajar en todos los ámbitos de las mismas. El siguiente vídeo nos explica cómo la inteligencia emocional es la capacidad de reconocer sentimientos propios y ajenos, y la habilidad para manejarlos. 

El corazón tiene cerebro

marzo 20, 2012 en Bienestar, Ciencia, Psicología, Reflexión

Entrevista a Annie Marquier, matemática e investigadora de la consciencia

Que el corazón tiene cerebro es una metáfora, ¿no?

No. Se ha descubierto que el corazón contiene un sistema nervioso independiente y bien desarrollado con más de 40.000 neuronas y una compleja y tupida red de neurotransmisores, proteínas y células de apoyo.

¿Es inteligente?

Gracias a esos circuitos tan elaborados, parece que el corazón puede tomar decisiones y pasar a la acción independientemente del cerebro; y que puede aprender, recordar e incluso percibir. Existen cuatro tipos de conexiones que parten del corazón y van hacia el cerebro de la cabeza.

Primera…
La comunicación neurológica mediante la transmisión de impulsos nerviosos. El corazón envía más información al cerebro de la que recibe, es el único órgano del cuerpo con esa propiedad, y puede inhibir o activar determinadas partes del cerebro según las circunstancias.

¿Significa eso que el corazón puede influir en nuestra manera de pensar?
Puede influir en nuestra percepción de la realidad y por tanto en nuestras reacciones.

Segunda conexión…
La información bioquímica mediante hormonas y neurotransmisores. Es el corazón el que produce la hormona ANF, la que asegura el equilibrio general del cuerpo: la homeostasis. Uno de sus efectos es inhibir la producción de la hormona del estrés y producir y liberar oxitocina, la que se conoce como hormona del amor.

Tercera…
La comunicación biofísica mediante ondas de presión. Parece ser que a través del ritmo cardiaco y sus variaciones el corazón envía mensajes al cerebro y al resto del cuerpo.

Cuarta…
La comunicación energética: el campo electromagnético del corazón es el más potente de todos los órganos del cuerpo, 5.000 veces más intenso que el del cerebro. Y se ha observado que cambia en función del estado emocional. Cuando tenemos miedo, frustración o estrés se vuelve caótico.

¿Y se ordena con las emociones positivas?
Sí. Y sabemos que el campo magnético del corazón se extiende alrededor del cuerpo entre dos y cuatro metros, es decir, que todos los que nos rodean reciben la información energética contenida en nuestro corazón. Lee el resto de esta entrada →

La comida y las emociones

febrero 28, 2012 en Bienestar, Psicología

Montse Bradford es fundadora de varias escuelas de cocina, esta barcelonesa de nacimiento, afincada en Londres desde 1978 hasta 2006, ha dado clases en la Escuela Universitaria de Enfermería y Fisioterapia Blanquerna e impartido cursos por toda Europa y también por Sudamérica. Galardonada con el Premio Verde 2008  por su trabajo a favor de la alimentación responsable y el desarrollo sostenible, ha escrito más de diez libros. El último, La alimentación y las emociones.

Usted defiende que ciertas emociones nos vienen dadas por lo que consumimos. 

Tenemos que ver de dónde vienen las emociones. ¿Las compramos en el supermercado? Las emociones tienen dos orígenes. El pensamiento, lo que pensamos genera emociones, pero también lo que comemos. Si tomo un vaso de agua o de whisky mis emociones serán muy distintas. ¿Y por qué generarán distintas emociones? Porque atacarán a diferentes órganos. Si yo ingiero alimentos que me bloquean el hígado, o la vesícula biliar, tendré emociones de ira, cólera, agresividad, impaciencia… porque cada órgano, dependiendo de si funciona bien o mal, genera unas u otras emociones. Esto está totalmente constatado en la medicina china de hace tres o cuatro mil años. 

¿Cree usted que el ciudadano de a pie tiene esta percepción? 

Falta conciencia, porque la alimentación no se ve desde esta perspectiva. Se mira desde un ángulo muy primitivo. Sería el primer nivel alimenticio: ¿tengo hambre?, pues como lo que sea, voy a un McDonald’s o donde me apetezca en ese momento. Habría dos niveles más: el sensorial y el emocional. Las personas están vibrando en estos tres niveles, nada más. Y tenemos que ir un poco más allá, al nivel de la energía que provocan los alimentos. Porque con la alimentación podemos generar salud o enfermedad. Es muy importante. 

Usted explica que el ser humano cuenta con tres cuerpos: físico, emocional y mental… 

Efectivamente, y cada uno de ellos necesita cosas diferentes. Las personas sólo identifican el físico, el que vemos cada día en el espejo. En cambio, hay mucho miedo en prestar atención al emocional. Nos pasamos años sin reciclar nuestras emociones, bloqueando totalmente este cuerpo. También está el mental. Los alimentos que necesita cada uno son distintos. No podemos darle chocolate al emocional porque no funciona. Si el novio nos deja, comiendo chocolate no haremos que vuelva. El único cuerpo que tiene sistema digestivo, dientes y estómago es el físico. Al cuerpo emocional, por ejemplo, hay que alimentarlo, sí, pero con emociones. Cada uno tendrá su método, a unos les gustará ir a bailar, a otros ir a caminar por la playa… Acabamos alimentándolo, sin embargo, con cosas físicas que no funcionan. 

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Educando a los ciudadanos del siglo XXI

febrero 20, 2012 en Reflexión, Sociedad

Discurso de Tenzin Gyatso, 14º Dalai Lama, en las jornadas celebradas en Washington D.C. por el Instituto Mind and Life: Educando a los ciudadanos del mundo para el siglo XXI 

¿Dónde está la felicidad?

enero 22, 2012 en Bienestar

Cuando tenemos un estado positivo, las personas nos buscan y emerge la amistad y el amor. La mayoría de las respuestas de las reacciones emocionales han existido desde hace mucho tiempo y surgieron como parte de un proceso de adaptación y supervivencia de la especie humana. Las emociones negativas son nuestra defensa en contra de amenazas externas, y nos ayudan a enfrentarlas. El miedo es una señal de defensa ante un peligro, la tristeza es una respuesta adaptativa ante una perdida, y el enojo surge cuando alguien nos ataca o invade.

Las emociones positivas como la alegría, el placer, la serenidad, la esperanza o la tranquilidad también cumplen un propósito evolutivo, ya que se ha encontrado que amplían nuestros recursos intelectuales, físicos y sociales, y permiten construir reservas que nos ayudan a enfrentar amenazas. ¿Qué necesitas para ser feliz? La felicidad no es un estado simple, o estático de la mente. Sus principales componentes son el placer físico, la ausencia de emociones negativas y el sentido de que nuestra vida tiene coherencia y significado. El placer físico es resultado de un aumento de neurotransmisores cerebrales como la dopamina y la serotonina. La ausencia de emociones negativas es esencial para la felicidad, porque tan pronto sentimos miedo, enojo o tristeza, se reduce el placer.

La amígdala y el hipotálamo son las estructuras responsables de las emociones negativas. Enfocarnos en tareas mentales no emocionales inhiben la actividad en la amígdala, y es por ello que se dice que hay que “mantenerse ocupado para alejar los malos pensamientos”. Sin embargo, la ausencia de tristeza y la presencia de placer no son suficientes para mantener un estado completo de bienestar. Para esto es necesario que las áreas ventromediales prefrontales del cerebro estén activas. La corteza ventromedial frontal crea una sensación de cohesión y de integración; sin ella el mundo se ve fragmentado y sin sentido. El hemisferio cerebral derecho es más sensible a lo negativo, mientras que la actividad en la corteza prefrontal izquierda genera sentimientos positivos que inhiben el flujo negativo de la amígdala.

Fuente: Quo

Consecuencias de desvelarse

enero 9, 2012 en Bienestar, Curiosidades

Muchas veces desde el jueves empezamos la fiesta, el fin de semana se traduce en noches sin dormir y si a eso le sumamos el que el domingo nos cuesta conciliar el sueño porque nuestro patrón de conducta está alterado, debemos saber que desvelarse de manera continua arriesga el estado de salud, aun cuando no se consuma alcohol o alimentos ricos en grasas o carbohidratos. El jefe de la Clínica del Sueño del Hospital General Regional  dice que basta con no dormir un promedio de siete horas diarias por cualquier motivo para que el desvelo se refleje en la respuesta del organismo.

Dentro de los síntomas se encuentra la fatiga y dolor de cabeza que aparecen casi de manera inmediata después de la trasnochada, pero acumular cansancio por varias desveladas tiene repercusiones más severas en el buen funcionamiento del organismo. Otras manifestaciones de acumular noches sin dormir el número de horas recomendadas y tener que cumplir al día siguiente con las actividades cotidianas son cambios de personalidad con un aumento en la agresividad, ansiedad o depresión y sus efectos en las relaciones sociales. Esas horas de sueño, nunca se recuperan, ese tiempo se pierde definitivamente aun cuando se descanse físicamente. Además el insomnio y las desveladas destruyen las neuronas.

Uno de los mayores riesgos producto de las trasnochadas es que la persona puede tener un súbito incremento en la presión arterial (hipertensión) resultado, precisamente, de robarle horas al tiempo de descanso. El daño corporal o emocional fruto del desgaste ocasionado por las desveladas se puede presentar a cualquier edad y puede manifestarse a largo plazo, es decir, seis meses después de la serie de trasnochadas.

Por ello la importancia de los hábitos de sueño. Los niños deben dormir de nueve a 10 horas y los adultos de seis a ocho, además de que se debe acostar a una hora estipulada. Para dormir bien lo mejor es evitar fumar y consumir alcohol, cenar en demasía o ingerir refrescos de cola, café, té negro o bebidas energéticas y no dormirse con el televisor o la radio encendida.Con el sueño lo que naturalmente se busca es mantener el equilibrio orgánico.

Fuente: Quo

Los libros son el equivalente intelectual de los antibióticos

enero 6, 2012 en Ciencia, Psicología

Corre por ahí el bulo de que leer no es para tanto. Que ya existe la televisión, que vivimos en un mundo audiovisual, y que por tanto la lectura es una actividad como cualquier otra, casi un hobbie, algo marginal que irá retrocediendo con el tiempo. Pero no es así. La lectura de libros o de textos que requieran concentración y tiempo nos permite llegar a lugares a los que otras tecnologías tienen vedado el paso. No sólo se profundiza en asuntos complejos sino incluso en emociones complejas.

Una buena prueba de ello es cómo piensa un lector respecto a un analfabeto. Los cerebros lectores entienden de otra manera el lenguaje, procesan de manera diferente las señales visuales; incluso razonan y forman los recuerdos de otra manera, tal y como señala la psicóloga mexicana Feggy Ostrosky-Solís. Los cerebros de los lectores incluso difieren entre sí según qué lecturas tengan por bagaje. Y no sólo estoy hablando de leer Dostoievsky o Pablo Coelho, sino que influye incluso el idioma en el que leemos.

Los lectores de inglés, por ejemplo, elaboran más las áreas del cerebro asociadas con descifrar las formas visuales que los lectores en lengua italiana. Según se cree, la diferencia radica en el hecho de que las palabras inglesas presentan con más frecuencia una forma que no hace evidente la pronunciación. ¿No habéis visto en las películas que a menudo las personas deben deletrear su nombre para que la otra persona sepa cómo se escribe? Por el contrario, las palabras italianas, así como las españolas, suelen escribirse exactamente como se pronuncian. Lee el resto de esta entrada →

Recordar con pesimismo daña la salud

diciembre 17, 2011 en Bienestar, Psicología

Recordar con pesimismo las vacaciones que ya han pasado puede hacer daño a la salud según una reciente investigación de la Universidad de Granada (UGR). En un estudio publicado en la revista Universitas Psychologica, Cristián Oyanadel y sus colegas concluyen que cuando las personas tienen una actitud negativa hacia los eventos pasados de su vida,  perciben más dolor y tienen más predisposición a enfermar.


Los investigadores evaluaron mediante cuestionarios y pruebas de estimación temporal a 50 hombres y mujeres de 20 a 70 años. Aplicando el test denominado Inventario de orientación temporal de Zimbardo, diseñado en Estados Unidos y validado en España, identificaron tres perfiles temporales entre los participantes del estudio: predominantemente negativo, predominantemente orientado al futuro, y equilibrado.


“Según lo observado en nuestro estudio, la dimensión más influyente es la percepción del pasado. Una visión negativa de este se relaciona altamente con peores indicadores de salud”, explica el investigador en declaraciones a la agencia SINC. Las personas con esta tendencia negativa hacia el pasado reportan dificultades para esforzarse físicamente en actividades cotidianas y limitaciones físicas para el rendimiento en el trabajo, perciben mayor dolor corporal  y tienen mayor predisposición a enfermar, a padecer depresión y ansiedad, e incluso a sufrir alteraciones de la conducta.


El perfil equilibrado, por el contrario, es el ideal puesto que resulta de una actitud saludable en las tres zonas temporales (pasado, presente, futuro). Son personas que aprenden positivamente de las experiencias pasadas, se orientan al cumplimiento y autoexigencias de metas en el futuro, pero no descuidan la posibilidad de vivir emociones y experiencias agradables y placenteras en el presente, según Oyanadel. Asimismo, estas personas cuentan con una mayor puntuación en las capacidades de esfuerzo físico, mejor salud mental general, menos tendencia a enfermar y menor percepción de molestias o dolores corporales.


Por otro lado, "las personas orientadas al futuro, es decir, a dejarlo todo por cumplir metas y exigencias personales olvidándose de vivir experiencias agradables presentes y con poca conexión con sus experiencias pasadas positivas, no tienen mala salud física y mental, pero esta es de menor calidad que las personas del grupo equilibrado", concluye Oyanadel.

Fuente: Muy Interesante

La ciencia de los milagros

junio 22, 2011 en Bienestar, Ciencia

Experimentos científicos demuestran cómo se interrelacionan los sentimientos, las emociones y los pensamientos en la creación de la realidad. En este gran documental, Gregg Braden nos habla sobre cómo estamos interconectados a través de las energí­as sutiles que nos rodean. También podemos hacernos una idea de cómo nos influyen los estí­mulos externos y cómo nos afecta el condicionamiento y la manipulación de los grandes medios de comunicación a nuestras vidas.

LA CIENCIA DE LOS MILAGROS – GREGG BRADEN (DOCUMENTAL COMPLETO) – DIVINE MATRIX from www.libros2012.net on Vimeo.

Cada órgano es una emoción

mayo 31, 2011 en Bienestar

Entrevista en La Vanguardia de Inma Sanchis a Christian Fleche, padre de la teoría de la descodificación biológica. 

¿El cuerpo es nuestra herramienta de curación?

 Yo era enfermero en un hospital de Normandía y observe que pacientes con la misma enfermedad, tratamiento y doctor evolucionaban de manera muy diferente.

 

Bueno, cada uno es cada cual…

 Exacto, mi hipótesis es que las enfermedades son una metáfora de las necesidades físicas y emocionales de nuestro cuerpo. Cuando no hay una solución exterior a esa necesidad, hay una solución interior.

 

¿Eso es para usted la enfermedad?

 Sí, una solución de adaptación. Cada órgano del cuerpo quiere satisfacer su propia función, es decir, atrapar oxígeno, alimentos… Si el cuerpo quiere comer, pero en el exterior hay guerra y no lo consigue en un plazo razonable, se produce un shock.

 

¿Nace el conflicto?

 Sí, el inconsciente inventa una vía suplementaria de supervivencia: un síntoma, que es una solución o una tentativa de solución inconsciente e involuntaria a ese shock vivido. En ese caso, el miedo a morir de inanición atacaría el hígado. Lee el resto de esta entrada →