El algodón de tu ropa pudo haberlo recolectado un niño
febrero 23, 2013 en Causas, Economía, Política, Sociedad
Cada otoño cientos de miles de estudiantes en Uzbekistán son sacados de sus clases y llevados al campo a recoger algodón por poco dinero o nada a cambio. En caso de que las familias se opongan, deben pagar una multa equivalente a dos salarios semanales. Grupos de derechos humanos aseguran que los estudiantes también corren el peligro de perder su sitio en el colegio. "Uzbekistán tiene uno de los registros de violaciones de derechos humanos más atroces del mundo", dice Steve Swerdlow, del Centro de investigación de Asia para Human Rights Watch. "Su presidente, Islam Karimov, lleva 23 años en el poder y elimina cualquier oposición que se le haga".
Los empleados del gobierno y del sector privado también se ven obligados a unirse a la cosecha y cumplir con las cuotas a sabiendas de que si no lo hacen, podrían perder sus puestos de trabajo. El trabajo forzoso en la industria del algodón de Uzbekistán es un legado de la era soviética. Sobrevive porque los funcionarios del gobierno de Uzbekistán se benefician directamente de la cosecha del algodón.
Los agricultores dicen que plantan el algodón y el gobierno se lo compra, a precios increíblemente bajos. Luego se venden en el mercado mundial. "El trabajo infantil ha sido ampliamente utilizado en el marco del régimen soviético", explicó la defensora de los derechos de Uzbekistán Elena Urlaeva. "A los niños y a sus padres se les ha enseñado que el algodón es el oro blanco y el orgullo nacional del país. Lo estudian en la escuela desde el primer grado. Y quienes no están de acuerdo han sido presentados como enemigos del Estado". Lee el resto de esta entrada →






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