Las cartas de Reyes como reflejo social

enero 5, 2012 en Filosofía, Psicología, Sociedad

Por lo menos, hay algunas cosas buenas que permanecen inalterables en el discurrir del tiempo. El juego, tan antiguo como la misma humanidad, y la ilusión, el momento mágico de la noche de Reyes. A lo largo de los años y pese a las diferentes coyunturas sociales y económicas a las que se ha enfrentado cada generación, los niños, y también los padres, han escrito sus cartas a Sus Majestades de Oriente, unas cartas que reflejan los anhelos y las esperanzas de los pequeños, el mundo en el que les ha tocado vivir.

La biblioteca de FilosofíaGeografía Historia de la Universitat de Barcelona conserva en su fondo un conjunto de cartas a los Reyes escritas entre los años 1920 y 1924 que fueron recopiladas por el entonces catedrático de Ética Tomàs Carreras i Artau. Carreras solicitó en 1923 a los Almacenes Rodríguez de Madrid, y a El Siglo de Barcelona las misivas de los pequeños con el objetivo de conocer la psicología infantil.

Los juguetes que los niños piden en estas cartas y en todas las cartas reflejan los valores de cada momento de la sociedad, incluso el momento histórico en el que las cosas nacen. Pero también hay un largo hilo conductor. Los juguetes se adaptan y hablan de cada época pero algunos perviven desde la noche de los tiempos porque, como señala Petra Pérez Alonso-Geta, catedrática de Teoría de la Educación (Universidad de Valencia), el juguete, el juego, "obedece a la necesidad humana de los niños de ejercitar sus destrezas psicomotoras, su capacidad de simbolizar, de darse normas para desarrollar la vida social en común, aprender".

Muñecas, pelotas, peonzas, aros… han aparecido en las excavaciones arqueológicas de antiguos asentamientos griegos y romanos. Juguetes de siempre que han ido adaptándose en función del descubrimiento de nuevos materiales, de la revolución industrial y, sobre todo, de la tecnológica. Y el gran icono de esta evolución –señala Alonso-Geta– es la muñeca, exponente de las costumbres de cada época. Desde las peponas gorditas, las Barbies –y su constante renovación– las agresivas y urbanas Bratz o el gran éxito de esta temporada, la gótica Monster High. Lee el resto de esta entrada →